No es un secreto que cuando llega el calor nos encanta disfrutar de un buen helado y si además se trata de un helado casero, mejor que mejor. Cada cual nos inclinamos por unos sabores u otros pues como sabemos, sobre gustos no hay nada escrito.

 

Sin embargo, desde hace algún tiempo vengo comprobando que hay algo que siempre funciona y es que, si tenemos algún dulce favorito, de esos que nos gusta preparar y hornear y disfrutar con amigos y familiares, convertirlo en helado cuando el horno se nos resiste no suele fallar.

 

Y eso es precisamente lo que hoy os traigo, una locura de helado de brownie, mega chocolateado, que te dejará sin palabras nada más probarlo. Así que no esperes demasiado para redescubrir tu lado más chocoadicto ¡también en verano!

 

HELADO DE BROWNIE: la receta perfecta para los amantes del chocolate y del helado

 

Ingredientes (para 1 ¼ l de helado aprox.)

 

350 ml de nata líquida para montar (mín. 35% MG)

25 g de cacao puro en polvo

350 ml de leche entera

130 g de azúcar blanco

60 ml de azúcar invertido

140 g de chocolate negro de cobertura 62% de cacao

5 yemas de huevo (L)

¼ cucharadita de sal

¾ cucharadita de extracto puro de vainilla

125 g aprox de brownie, troceado (ver receta aquí.  Esta receta es para un brownie entero, así que sobrará; nadie se ha quejado aún…)

50 g de nueces, troceadas (opcional, pero altamente aconsejable)

Sirope de chocolate, para acompañar




Elaboración del helado de brownie:

1. En un cazo amplio combinamos 125 ml de la nata junto con el cacao en polvo con ayuda de unas varillas hasta que se forme una especie de pasta lo más uniforme posible.

2. A continuación, añadimos la nata restante, la leche, el azúcar blanco y el azúcar invertido y combinamos de nuevo hasta conseguir una mezcla homogénea. Llamaremos a esta mezcla la “mezcla 1”.

3. Llevamos entonces a ebullición a fuego medio-fuerte, removiendo con frecuencia para evitar que se pegue hasta que se disuelva bien el azúcar. Nada más comiencen a aparecer las primeras burbujas alrededor del cazo, retiramos el fuego y reservamos.

4. En un cuenco mediano aparte colocamos el chocolate troceado, añadimos ½ taza (unos 120 ml aprox.) de la mezcla anterior (mezcla 1) aún caliente y removemos suavemente con ayuda de una espátula de silicona hasta que el chocolate se haya fundido por completo y obtengamos una crema suave (si viéramos que queda demasiado denso y el chocolate no se funde del todo, podemos añadir algunas cucharadas más). Reservamos.

5. En otro cuenco mediano distinto batimos bien las yemas de huevo junto con la sal hasta obtener una mezcla densa y suave.

6. Gradualmente, vamos agregando la mitad de la mezcla inicial (mezcla 1) a las yemas sin dejar de remover hasta combinar por completo.

7. Colocamos ahora la mezcla anterior con las yemas en el cazo junto con el resto de la “mezcla 1” de cacao y combinamos bien con las varillas.

8. Finalmente, añadimos el chocolate fundido (punto 4) al cazo con la mezcla anterior y volvemos a calentar, a fuego suave ahora, removiendo constantemente hasta que empiece a espesar (la mezcla tendrá la consistencia de unas natillas ligeras) durante unos 7-8 minutos, procurando en todo momento que no llegue a hervir.

9. Retiramos entonces del fuego, añadimos el extracto de vainilla y combinamos.

10. Vertemos la crema resultante a través de un colador grande en un cuenco amplio y lo colocamos sobre un baño de hielo, para lo que llenaremos otro cuenco amplio (de mayor tamaño que el primero) de cubitos de hielo y unos 2 cm de agua. Colocaremos el cuenco con nuestra crema de helado sobre el cuenco con el hielo, procurando en todo momento que el agua no entre en contacto con la crema, y removemos constante y suavemente hasta que la crema se enfríe por completo. A continuación, cubrimos el cuenco con la crema con film transparente y refrigeramos durante al menos 2 horas (o incluso toda la noche) antes de continuar con el proceso.

11. Una vez bien fría la crema de nuestro helado, la pasamos a la heladera y seguimos las indicaciones del fabricante (para ver la opción sin heladera, consulta las Notas). En esta ocasión yo he utilizado el accesorio para helados de KitchenAid, que ha estado mantecando el helado durante unos 30 minutos aprox.

12. A continuación, vertemos ⅓ del helado en un recipiente amplio con cierre hermético, repartimos sobre la superficie la ½ del brownie troceado (en pedazos ni demasiado grandes, ni demasiado pequeños) y la ½ de las nueces, también troceadas (si las vamos a añadir). Seguidamente, cubrimos con otro ⅓ de helado, seguimos con la ½ de brownie y de nueces troceados restantes y terminamos con el último ⅓ de helado.

13. Cubrimos ahora con film transparente o papel vegetal directamente en contacto con la superficie, cerramos el recipiente e introducimos en el congelador nuestro helado de brownie durante unas 4-6 horas antes de consumir.

14. Retiraremos del congelador unos 10-15 minutos antes de servir.

 

Podemos acompañar nuestro helado de brownie con sirope de chocolate para hacer la experiencia más intensa aún si cabe

Notas:

– Si no disponemos de heladera, una vez enfriada nuestra crema de helado (punto 10) la vertemos en un recipiente hermético con suficiente capacidad y lo introducimos en el congelador. Iremos batiéndola con unas varillas cada 30 minutos durante al menos un par de horas. A continuación, procederemos de la misma manera que se explica en el punto 12 para incorporar el brownie y las nueces (si las añadimos), por lo que necesitaremos otro recipiente de similar capacidad. Devolvemos al congelador al menos 12 horas más antes de consumir. Igualmente, retiraremos del congelador unos 10-15 minutos antes de servir.

 

Espero que encontréis la forma de probarlo, aunque os advierto que es posible que se os acabe escapando una lagrimilla cuando lleguéis a la última cucharada…

 

Un abrazo,

Rosa

 

Resumen
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Receta
Helado de Brownie
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